Pasaje de Chinitas (Málaga)
Desde la Plaza de la Constitución hasta la umbría calle Fresca, y desde Santa María hasta Nicasio Calle sale esta calleja estrecha en forma de cruz, que forma en su centro una recogida plazoleta. Fue un hombre de negocios, Antonio María Álvarez, quien encargó el pasaje al arquitecto municipal, con algunas condiciones: que tuviese forma de cruz y que cada ventana midiese exactamente medio metro. Debía conservar la antigua portada del convento de Agustinas en el acceso desde la Plaza de la Constitución, que aún hoy se hace a través de un arco abovedado.
La personalidad del pasaje se la dio un café, el Chinitas, llamado así en honor a un actor de drama. Era ese café, que existió entre 1857 y 1937, un lupanar propicio para la farándula y crápulas de todo pelaje, un vórtice de escándalos nocturnos y navajazos. Aunque a veces funcionó como burdel, fue esencialmente un popular café teatro que vivió su esplendor en los años 30. Por allí pasaron históricos del cante como Juan Breva, La Parrala o Estrellita Castro, pero fue Federico García Lorca quien lo metió en la historia componiendo para La Argentinita unos versos eternos: “En el Café de Chinitas dijo Paquiro a su hermano: «Soy más valiente que tú, más torero y más gitano».”
