Al-Ándalus – Capítulo 2 –Califato de los Omeya
Hoy vamos a hablar sobre una de las dinastias encargada de sembrar semilla en esta tierra para conocerla hoy día tal y como es.
Arquitectura, costumbres, gastronomía. Es mucho el legado heredado del pasado Arabe por el sur de España
Familia árabe que reinó en el mundo musulmán en la época del Califato de Damasco (661-750 d.c) y posteriormente en la España musulmana durante el Emirato y el Califato de Córdoba (756-1031 d.c). Eran los descendientes de Omeya, un árabe musulmán del clan Quray de los Joraichitas (el clan de Mahoma).

Los Qurays fueron diferenciándose dos clanes, los Hashim, al que pertenecía Mahoma, y los Abd Shams, clan en el que estarían incluidos los omeyas, y que en el S. VII, controlando La Meca, vivían tiempos de esplendor.
Durante la época de los califas electivos, el tercer califa fue un Omeya, Otmán (570-656 d.c), rico comerciante de La Meca casado sucesivamente con dos hijas de Mahoma. Prosiguió la política expansiva de sus predecesores desde la muerte del profeta, pero desató las iras de los viejos creyentes por el favoritismo hacia los miembros de su clan y el lujo ostentoso que éstos desplegaron. Murió asesinado por las turbas en su casa de Medina Azahara,.
Ruta de los Omeyas:
El recorrido de esta ruta que parte de la ciudad de Algeciras, la al-Yazirat al-Jadra de los árabes. La forma mas adecuada de descubrir el patrimonio de la primera dinastía musulmana que se asentó en la Península Ibérica, Los Omeya. Los Omeyas andalusíes, tuvieron su capital en Córdoba y crearon las bases de al-Andalus.
Nuestro camino se inicia en la ciudad de Algeciras, y discurre desde la provincia de Cádiz hasta la de Granada, a través de doce localidades andaluzas. Pasando por Medina Sidonia (Madinat Sidona), Carmona (Qarmuna) o Écija (Istichcha), ciudades monumentales dónde las haya, nos adentraremos en Sevilla (Ishbiliya), que fue capital omeya y hoy es joya del sur peninsular.
Pero si hay una ciudad que merezca el título de capital omeya esa es Córdoba (Qurtuba). A orillas del “gran río”, el Guadalquivir, la ciudad todavía atesora algunas de las joyas de la arquitectura omeya, como su gran mezquita o el palacio de Madinat al-Zahra. Esta ciudad fue además, el centro espiritual y del poder omeya.
En la provincia cordobesa tendremos ocasión de hacer escala en tres localidades que tuvieron un importante papel estratégico y defensivo: Carcabuey, Zuheros y Priego de Córdoba. Las dos primeras, en las Sierras Subbéticas, guardan mucha historia a sus espaldas, y Priego es una ciudad que hay que recorrer y admirar detenidamente. Joya del barroco andaluz cuenta con algunas de las construcciones más singulares de este estilo.
Una vez en la provincia de Jaén, desde Alcalá la Real y su imponente Qalat (fortaleza en árabe), comenzará el tramo final de la ruta, que nos llevará a Almuñécar (al-Munakab). A la soleada Almuñécar le corresponde el privilegio de haber sido la puerta de entrada de Abd al-Rahman I.
Y por último, acabaremos la ruta en Granada, en cuyas inmediaciones la hoy desaparecida Madinat Ilbira jugó un importante papel en épocas emiral y califal. En la capital granadina, “la Damasco de al-Andalus, pasto de los ojos, elevación de las almas”, disfrutaremos de un final de viaje sin igual.
